La Comarca de Calatayud
Archivo Bibliográfico - Enciclopedia - Directorio de Empresas - Páginas de Calatayud - Noticias - Tienda - Foro - Tablón de Anuncios

Inicio/ Noticias de Calatayud

Páginas de Calatayud
GEOGRAFÍA E HISTORIA
PATRIMONIO ARTÍSTICO Y MONUMENTAL
LITERATURA
FERIAS, FIESTAS, TRADICIONES
ARTE Y ARTISTAS
BIOGRAFÍAS
TURISMO
HOTELES Y RESTAURANTES
VIAJES
ECONOMÍA
DATOS ESTADÍSTICOS
INDUSTRIA Y COMERCIO
ADMINISTRACIONES PÚBLICAS
SALUD
DEPORTE
TRABAJO
ENSEÑANZA
INFORMÁTICA
ASOCIACIONES Y COLECTIVOS
MEDIOS DE COMUNICACIÓN
VARIOS

Búsqueda de información
Google
PUBLICIDAD

La obra de Baltasar Gracián, el último barroco (VI)


Giambattista Piranesi (Venecia, 1720 - Roma, 1778),
Carceri d´invenzione (Cárceles imaginarias)

El Criticón, una prodigiosa y original fantasmagoría

A. T. T. | El Criticón arranca con la siguiente fábula: el maduro Critilo, que regresa de las Indias Orientales, náufrago en la Isla de Santa Elena, es rescatado por el joven Andrenio, el cual, amamantado y criado por una fiera y conviviendo con sus cachorros, se encuentra en estado salvaje.

Critilo le enseñará a hablar y, una vez que lo logra, Andrenio le cuenta su crianza en una cueva y cómo, por un grande y terrible terremoto, pudo ver la 'hermosa Naturaleza', obra del Criador.

Después los dos protagonistas serán rescatados por unas naves que les conducen a España y durante el viaje Critilo le cuenta su vida, sus desgraciados amores con Felisinda, su encarcelamiento en Goa (India) por un homicidio y la maldad ambiciosa del capitán que le arroja al mar tras robarle, cuando volvía a España, a petición de Felisinda, para rendir cuentas ante la justicia española.

Con esta anécdota inicial, la narración novelesca irá poco a poco derivando por un recorrido sinuoso en el que se multiplicarán las alegorías morales, las divagaciones satíricas con digresiones sobre múltiples asuntos.

El lema de cada crisi, su titulación, nos basta para comprobar el aparato alegórico de que se vale Gracián para realizar su proyecto.

Muchos de esos elementos tienen su origen en las disputas medievales (Disputa del Agua y del Vino…) o los apólogos orientales (Calila e Dimna, Sendebar o Barlaam e Josafat, El libro de Buen Amor… con gran influencia de Las Mil y una noche), en las estructuras simbólicas de Dante Alighieri, Juan de Mena (El laberinto de Fortuna), Santa Teresa de Jesús (Castillo interior o Las moradas) o del Calderón de los Autos sacramentales.

Otros temas son tópicos que aparecen en los místicos renacentistas como 'el difícil camino como ardua peregrinación', los temas del 'desengaño' o el de la 'fugacidad de la vida' tan frecuentes en nuestra literatura clásica como aparece en el siguiente fragmento de Quevedo donde hace una poética meditación sobre la inexorabilidad de la muerte:

Cánsate, ¡oh mortal!, de fatigarte
en adquirir riquezas y tesoro,
que últimamente el tiempo ha de heredarte,
y al fin te dejarán la plata y oro.
Vive para ti solo, si pudieres;
pues solo para ti, si mueres, mueres.


Gracián, al servirse de tan diversos asuntos, les da una intensa personalidad y los transforma convirtiéndolos en una sarcástica y atroz versión del mundo y del hombre.

El Criticón, vasta, grandiosa interpretación de lo humano, corresponde a sus años de plena madurez. Solo quien ha traspasado su cumbre vital y desciende por la vertiente opuesta, puede lograr una visión tan desoladora y amarga del mundo (CORREA CALDERÓN).

Gracián, gran conocedor de las letras divinas y humanas, lleno de experiencias, nos muestra cómo el hombre, que se revuelca en su estulticia y vileza, únicamente puede encontrar la salvación en su evasión de lo humano y perecedero, por lo cual puede resultar El Criticón una extraña mezcla de pesimismo y esperanza.

El Criticón se puede considerar como su última obra. Su núcleo inicial se encuentra en germen en el último 'realce' de El Discreto, publicado en 1946.

Para HIDALGO-SERNA [1], todo El Criticón es una metáfora y traslación lingüística de la vida del hombre. Ese viaje filosófico de la metáfora responde a la necesidad de aproximar y representar imaginativamente la verdad. Para Gracián, la metáfora es un arte inventivo de hablar y de saber; su finalidad consiste en descifrar (C, III, c. 4: El mundo descifrado) y mostrar las significaciones del ser vinculado a cuantos objetos comparten con él una común circunstancia histórica.

[1] GRACIÁN, Baltasar (2011), El Criticón, Introducción de Emilio Hidalgo-Serna, Edición de Elena Cantarino, 14ª. ed., Madrid, Austral núm. 435, pág. 24.

Los medios como metáforas (21-7-2012)

Altas/Modificaciones - Contacto - Información
© Calatayud.org 1999-2012