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Título:
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Obras Completas |
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Autor:
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José Antonio de San Alberto |
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Imitación piel, 627 p.
Publicación: 2003
Dimensiones: 17 x 24 cm.
ISBN 84972397955
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Precio: 84,00 €
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Gastos de envío
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Ref: MC/BMC-31
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Religión
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Presentación:
Si durante mucho tiempo se ha pasado como sobre ascuas por la espléndida cultura del Siglo de las Luces, es bueno aprovechar este momento, en el que poco a poco va emergiendo de las aguas del olvido, ese periodo ilustrado, para dar a conocer y hacer así revivir en el recuerdo, algunas de esas figuras interesantes y atractivas que, de una u otra forma, contribuyeron a su esplendor. Si la historia es en el fondo la misma de siempre, porque es obra del hombre -por lo que hemos de admitir una cierta unidad de sentido en el conjunto de los hechos humanos- también es cierto que cada época tiene sus ambientes diferenciales, y ésta de fines del siglo XVIII se caracteriza, ante todo, por el valor concedido a la cultura.
La preocupación de los reformadores por modelas una sociedad a su imagen, les lleva a situar en primer plano el problema educativo. Conscientes de que la palanca decisiva para elevar el nivel de los pueblos es la cultura, educar se convierte en el remedio universal de todos los males de la época. Creen, a veces hasta ingenuamente, que al combatir la ignorancia, el mal por antonomasia, el hombre alcanzará la felicidad suma. El Iluminismo con sus "luces", se presenta así, como el antídoto de las "tinieblas". No hay que ver como un gesto aislado este afán por irradiar la cultura, al contrario, se trata de toda una campaña, organizada por Carlos III, para "moralizar y civilizar a la sociedad española", campaña que tiene, además, poder de convocatoria para integrar en ella a todas las fuerzas preparadas del Reino. A ese movimiento se suma, entre otros muchos, José Antonio Campos Julián, más conocido como José Antonio de San Alberto, sobrenombre que adopta al entrar en la Orden de Carmelitas Descalzos, siguiendo en esto la tradición que se remonta a la reforma llevada a cabo por Santa Teresa y San Juan de la Cruz.
No es arriesgado afirmar que se trata de una figura desconocida en el panorama cultural español y, en gran parte también, en el hispanoamericano. Puede considerarse un desconocido, no porque lo sea absolutamente, en el sentido de que se ignore su existencia, sino porque a partir de lo poco y a veces indocumentado que sobre él se ha escrito, no se puede valorar de una forma ordenada y justa, ni su vida, ni su obra. El estudioso de la Historia Eclesiástica encuentra una breve reseña biográfica suya en obras de carácter general, pero el espacio e interés que le han dedicado, apenas llega a otra cosa que a dejar constancia de su existencia y de alguna parcela de su actividad, así como de ea marcada tendencia regalista, rasgo éste que, por el reduccionismo que encierra, no ha permitido una aproximación en extensión y profundidad a su complejidad humana. De ahí, el valor que supone presentar el conjunto de sus obras, que hasta ahora habían permanecido dispersas -y casi enterradas en el olvido- por diversas bibliotecas y archivos americanos, tanto de Bolivia: Sucre, Potosí, Tarija y Cochabamba; como de Argentina: Córdoba, Tucumán, Catamarca y Buenos Aires; recopilación que es fruto de una larga e intensa búsqueda que venimos realizando desde 1984.
Nos parece merecía la pena publicar todo ese material, por una parte, por ser ésta una forma de dar a conocer ese tramo de historia que nos es común con Hispanoamérica, poniendo así en relieve lo que fuimos y significamos como empresa cultural-educativa, precisamente, en esos años en que las Colonias de Ultramar van perfilando su identidad, su propia historia. Además por tratarse de unos escritos en los que se exponen una serie de proyectos educativos, en gran parte desconocidos, sobre todo en España, desarrollados en diversos lugares de la América Hispana, por ese ilustrado aragonés, interesado, como pocos, en elevar el nivel cultural del pueblo, y en especial del indio. Y, por último, por tratarse de un material, que al estar tan disperso, en lugares tan distintos y distantes, no fácilmente accesibles, no está al alcance de cualquiera. De ahí el interés que esta publicación de las Obras Completas de San Alberto tiene, por una parte para el mundo hispanoamericano -y más en concreto para Argentina y Bolivia- y por otra para el gremio de investigadores americanistas.
El conjunto de estos escritos que presentamos, incluye, tanto las primeras obras albertianas, suscritas en Córdoba de Tucumán, -obras que en 1786 se publican, reunidas en dos tomos, por la Real Imprenta de Madrid, bajo el título de Colección de Instrucciones Pastorales- como esa otra serie de títulos sueltos que, posteriormente, escribe San Alberto, desde su nueva sede de La Plata, y que él mismo se encarga de ir dando a la prensa, en la medida en que los iba elaborando.
Afortunadamente hemos tenido la suerte de encontrar, además de las obras albertianas, una serie de documentos relacionados, tanto con la génesis de éstas, como con otra serie de avatares que iban surgiendo, bien en el proceso de elaboración, o en el momento de publicación de las mismas. Son piezas documentales dispersas, que pueden ayudar a una mejor comprensión y contextualización de estos escritos. Esperamos, que el conjunto de todo este material, contribuya eficazmente, a la hora de hacer balance, de la labor cultural-educativa, de ilustración al par que de evangelización, de España en Indias.
No es ésta una obra crítica, en sentido estricto, ya que al no haber sido localizados los manuscritos originales, no ha sido posible un análisis comparativo con éstos y las ediciones que han llegado a nuestras manos. Se ha utilizado la ortografía y puntuación modernas, en la transcripción de texto, con el fin de facilitar su lectura y asegurar el correcto sentido de su contenido. (Purificación Gato Castaño)
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