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Título:
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Misa "Laudate nomen Domini" |
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Autor:
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José de Nebra |
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Rústica, 256 p.
Publicación: 1998
Dimensiones: 23 x 31 cm.
ISBN: 8478204598
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Precio / Price: 21,03 €
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Gastos de envío
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Ref: IFC-1966
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Musica
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Estudio:
José de Nebra escribiló la misa Laudate nomen Domini en 1748, en los comienzos de su trayectoria como compositor de música religiosa. Esta obra forma parte de un conjunto de siete misas que Nebra dedicó a Fernando VI y a María Bárbara de Braganza, cuando aún no tenía la obligación de componer para el servicio de la Capilla Real. Su nombramiento como vicemaestro tres años más tarde, el 5 de junio de 1751, formalizaría su situación en la institución real. A partir de esta fecha concentrará su energía en la creación de obras sacras, abandonando la música teatral a la que había dedicado casi treinta años de su vida profesional (1723-1751).
Esta misa Laudate nomen Domini, cuya edición presentamos aquí, se encuentra en el archivo del Palacio Real, en el que afortunadamente se conserva la partitura manuscrita autógrafa de José de Nebra, además de las correspondientes particellas. No fue una misa difundida por diversas catedrales e iglesias de España, como algunas otras de las que compuso el músico aragonés por estos años, pues sólo existen copias en el archivo de la catedral de Sevilla.
En esta misa para doble coro y acompañamiento instrumental se manifiesta el gusto barroco por lo grandioso. Majestuosidad vinculada al ceremonial del servicio religioso. Aunque sigue el modelo convencional -todos los compositores conocían y ponían en práctica unas ideas básicas acerca de cómo debía construirse esta forma musical-, escapa de los esquemas previos trabajando con destreza las líneas melódicas para crear conexiones entre los movimientos, exhibiendo un mayor dominio en el juego de las tonalidades, que se hace más preciso y sostenido, e insistiendo en la expresión del texto, esto es, mostrando un nivel de imaginación más alto que en su misa In viam pacis. Los estilos homofónico y contrapuntístico, y las melodías solísticas de carácter expresivo se combinan a lo largo de la obra. Las imitaciones son ampliamente utilizadas y cuidadosamente elaboradas, creando pasajes de gran vitalidad, así como los diálogos de los coros ofrecen un efecto vigoroso que intensifican el impacto de la música.
José de Nebra utiliza recursos tradicionales, pero no deja de poner en juego otros más modernos, ya que no ignora las innovaciones que se van produciendo en su época en el estilo de la música religiosa, y todo ello encaminado a reflejar el espíritu del texto. (María Salud Álvarez Martínez) |
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