Presentación:
Hace años que el Centro de Estudios Bilbilitanos ha insistido en
la necesidad de un estudio arqueológico de la propia ciudad
de Calatayud, lo que en varias ocasiones le ha costado algún pequeño
enfrentamiento con instituciones pública s. Es natural la reticencia
de los promotores o constructores a realizar catas o excavaciones, pues
temen retrasos o impedimentos para ejecutar su obra. Y es sabido que habitualmente
los poderes públicos han sido más sensibles a los intereses
de los constructores y promotores que a las propuestas de las entidades
culturales.
Afortunadamente, desde hace unos pocos años
parece que algo ha cambiado en este aspecto. Se reconoce que para una sociedad
civilizada (de "civitas", ciudad) es muy importante conocer su pasado,
y para ello se ha establecido en Calatayud, al igual que en otras ciudades,
la obligatoriedad de hacer catas arqueológicas, y en su caso excavaciones,
en cualquier solar del casco antiguo, antes de edificar sobre él.
El retraso en la construcción es uno si la labor arqueológica
se prevé adecuadamente, y su repercusión en el precio de
las viviendas apenas significativa...
En muy pocos años, las excavaciones, y a
pesar de que por su naturaleza carecen, por ahora, de un plan director,
han aportado datos valiosos para la historia de Calatayud. Si esta política
persiste, cada tres o cuatro años habrá que publicar un nuevo
libro que dé cuenta de los correspondientes hallazgos. Y si así
se sigue, dentro de una o dos décadas el conocimiento que podremos
tener de nuestra ciudad, de nuestro pasado, sin duda habrá mejorado
de forma espectacular."