"El número 7"
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La magia de este número
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La magia de este número: EL NUMERO 7
Si hacemos un recorrido a través de la geografía que compone el mosaico de las religiones, nos encontramos en el centro de su vida espiritual con el número 7. Este número, sin duda, es pieza importante en la estructura de las doctrinas que forman su cuerpo místico; es como la llave sagrada en la búsqueda de Dios por distintos caminos religiosos.
El siete para los cristianos.
Siete son los artículos de la fe cristiana con respecto a los atributos de Dios, siete los relativos a la Humanidad de Cristo, siete las obras de misericordia corporales, siete las espirituales, siete los pecados capitales y siete las virtudes a ellos opuestas, siete los dones del Espíritu Santo, siete los sacramentos, siete los dolores de Virgen, siete los gozos de San José, siete fueron las frases que dijo el Redentor en la cruz, setenta y dos los años que vivió Nuestra Señora, siete las primitivas Iglesias (Efeso, Smirna, Pérgamo, Thyatira, Sardis, Filadelfia, y Laodicea), siete los primeros diáconos, siete los discípulos de Santiago, siete los emperadores romanos perseguidores del cristianismo, siete las Iglesias metropolitanas de la España Goda, siete los santos obispos de Bretaña, siete las artes liberales enseñadas (trivium y quatrivium) en las escuelas monarcales y siete los misterios de "la corona" o rosario franciscano.
El siete en el Islamismo.
Desde muy antiguo los peregrinos que iban a la Meca ejecutaban
el "tanaf" dando siete vueltas alrededor de la Kaaba, tres corriendo
y cuatro despacio, y subían siete veces a la colina del Safa y Mezna.
El fundador del islamismo, Mahoma, ascendió en su cabalgadura Alborak
(relámpago) a los siete cielos.
Cerca del trono de Allah hay siete círculos: elevación, proximidad,
esplendor, grandeza, magnificencia, pureza y unidad.
Allah dividió el cielo en siete partes y el infierno en siete regiones
y también en la descripción de las delicias del Paraíso
el numero siete vuelve a estar bien patente.
"La eterna gloria es tan grande como los siete cielos y las siete tierras...
Las casas son de piedra preciosas: cada buen muslim tiene setenta casas, cada
casa setenta salas, cada sala setenta estrados, cada estrado setenta camas,
y cada cama setenta huríes", mujeres angelicales eternamente vírgenes,
tan perfectas que al escupir una en el mar, sus amargas aguas se volvieron dulces,
y al sacar una mano del mundo, oscureciera el sol... En cada sala hay setenta
especies de comida y setenta criados y criadas. Finalmente todas las huríes
se juntan cada siete días para cantar las alabanzas de su dueño.
El siete en la ley de Moisés.
Los siete días divinos de la creación y
el descanso, dieron origen a la semana entre los hebreos. El "año
sabático" llegaba cada siete años y en él la tierra
descansaba, cada siete años sabáticos celebrábasen el "año
del jubileo" y las tierras volvían a sus antiguos posesores.
Siete fueron los años de escasez profetizados por José el Faraón,
que había visto en sueños siete vacas gordas y siete flacas, siete
espigas lozanas y siete raquíticas.
Siete fueron los preceptos de amor al prójimo, promulgados en el Sinaí, siete los mecheros del candelabro de oro que ardía en el Tabernáculo, siete vueltas dio el Arca a los muros de Jericó antes que se derrumbarán por si mismos, cuando la conquista de Palestina por Josué un consejo de setenta ancianos gobernaba el pueblo, siete años se tardaron en la construcción del templo de Jerusalén, setenta años duró el cautiverio de los hebreos en Babilonia, "siete tiempos se muden sobre el", leemos en la Biblia al hablar de la metamorfosis de Nabucodonosor el hombre_bestia, "siete mujeres echaron mano sobre un hombre" escribe Isaías al tratar de la poligamia israelita, siete días permaneció Ezequiel atónito y en silencio, siete leones había en el lago en el que fue echado Daniel, que dice en su profecía: "que han de pasar setenta semanas de años hasta que aparezca el Mesias", y siete fueron los hermanos Macabeos martirizados en presencia de su madre.
El siete en la numerología:
Es el número de la agricultura, el poder humano
aplicado al suelo y el carácter de siete es el del un granjero, Como
sus números hermanos del suelo (1, 4), es paciente y firme. Hay en él
una vena de haraganería (suelo y agua = lodo).
Por ser el número de la agricultura, la más extendida y fundamental
de todas la ocupaciones humanas, el siete representa la influencia de la masas
y ejerce poder en las formas pasivas de lealtad, adhesión y respuesta
al liderazgo.
Es el que prefiere a los políticos, el siete es severo, tiene un profundo
apego al dinero: línea de la banca (8) y a la inversión (9).
La persona siete es muy hogareña, es buen marido y buen padre, y sus
hijos pueden mostrarse totalmente posesivos respecto al él.
El siete además significa: trabajo relacionado con los bosques, la conservación
del suelo y del agua, la cría de cualquier clase de ganado, la investigación
en medicina o de los productos de la tierra y del océano.
El próximo año que nos va a tocar vivir es por donde un año
siete.
(Año Universal 7)
Año sábatico, año difícil, problemático.
Hay tensiones en el campo de la economía, las discordias en el ámbito
internacional se agudizan pero hacia los finales del año la situación
se normaliza. El hombre se siente cansado, desengañado, y los objetivos
propuestos le parecen inalacanzables. Este año la catástrofes
más grandes son las causadas por el agua (desatres marítimos,
inundaciones, daños por lluvias torrenciales, etc.
Un año 7 representa el subconciente humano.
El siete en las cartas del Tarot:
Está relacionada con la carta del CARRO del triunfo.
Corresponde a la letra "Zhain" del alfabeto hebreo y al signo astrológico
de Géminis, y su significado a favor seria: posibilidad de viajes, perfección
con activo esfuerzo, vacación, descanso, trae alivio, victoria, éxito,
triunfo, etc.