Corresponde a la letra Num del alfabeto hebreo y al signo zodical de
Acuario. Síntesis: moderación, paciencia, adaptación,
armonía, administración, compatibilidad, simbiosis, fusión,
buena influencia, consolidación, imagen materna y paterna, imagen
mundana, inspira confianza y complacencia, presagios afortunados.
El Arcano de La Templanza, el ángel o espíritu de la Templanza,
simboliza a Hebe, diosa de la juventud, encargada de servir el néctar
a los inmortales. Pero representa con mayor propiedad a Iris, la mesajera
alada de los dioses, comisionada de los mensajes divinos y que, en ocasiones,
descendía a la Tierra para anunciar a los mortales la voluntad
del Olimpo. Unas veces se presentaba a los humanos con apariencia divina
o angélica y otras con figuras físicas. Ayudaba a los mortales
con sus consejos y los protegía siempre que le era posible.
Es una carta que indica que la persona debe dominar sus pasiones ejercitando
la virtud de la templanza o moderación. De ahí la mezcla
de las dos vasijas (según aparece en el grabado), buscando la fusión
de lo positivo y lo negativo, de lo material y lo espiritual, de lo consciente
e inconsciente. Es un naipe que significa protección, ayuda angélica
(en especial para los que oran o realizan rituales a los espíritus
superiores), oportunidades de las que se obtendrán beneficios,
paciencia, armonia, buena administración, excelentes relaciones,
autodisciplina, habilidad para adaptarse o integrarse en el medio ambiente,
etc..
El autocontrol, la mooderación y la diplomacia, conducen a éxito.
Pero si la carta se tiene en contra en la tirada, significa que se carece
de esas cualidades y que la falta de templanza traerá problemas
o pérdidas.
Otros significados de este arcano, son: equilibrio de fuerzas, cambio
positivo, iniciativa próspera, sobriedad, ponderación, armonía
espiritual, consolidación de proyectos o afectos, amistades que
colaboran y nos ayudan, espíritu de conciliación, acuerdos,
intercambios, relaciones, frugalidad, serenidad y tolerancia.
En la vertiente sexual puede apuntar posibilidades de contraer un matrimonio
afortunado. Reconciliación sentimental, vida sexual equilibrada,
dominio de las pasiones, búsqueda de lo romántico, temor
a dejarse dominar por el sexo, afán por encontrar relaciones amorosas
y sociales, predominio de lo místico/idealístico sobre lo
carnal, fidelidad y maternidad.
Cuando esta carta se nos aparece en posición invertida es seguro
que nos está hablando de desequilibrio, falta de armonía,
intemperancias de carácter, discordias, frustaciones, esterilidad,
negocios que no rinden beneficios, impaciencia, cambios desagradables,
falta de mesura o templanza, incapacidad de colaborar con los demás,
acuerdos que se rompen o que no llegarán a cristalizar, hostilidad
patológica hacia el entorno, inconstancia y desequilibrio psíquico.