Corresponde a la letra Tzada del alfabeto hebreo y al signo zodiacal
de Cáncer.
Síntesis: Decepción, crepúsculo, oscuridad, engaño,
precaución, aviso, mala influencia, motivos ocultos, egoísmo,
astucia, falsas promesas, desgracia, calumnias, obligación, explotación,
incapacidad para substraerse a peligros, peligros.
Los mitos siempre presentan deformaciones, jamás puede decirse
realmente lo que quieren; sólo pueden llamar a las cosas que están
profundamente sumidas en el sí mismo. La Estrella remueve las aguas,
y cuando a la consistencia del (o de lo) exterior, esas aguas dan a luz
sus criaturas. Recuérdese que La Estrella y El Sol dan su propia
luz, pero que La Luna refleja la luminosidad oculta del Astro Rey. La
imaginación deforma porque está reflejado la experiencia
interior para la mente exterior. Tal y como lo demuestran las mitologías
de todo el mundo, el inconsciente colectivo no sólo contiene héroes
y júbilo, sino también monstruos y temores. Esta es una
de las razones de que protejamos nuestra sensibilidad ante la vida con
la cubierta protectora de la conciencia yoica, para evitar así
el temor a la oscuridad y a las sombras deformadoras de La Luna. Con su
media luz fantasmal, La Luna siempre ha suscitado sentimientos extraños,
en las personas y en los animales. La palabra lunático con que
se suele designar a aquellos que adolecen de alguna tapa psíquica
proviene del latín luna, y en la Edad Media la gente creía
que el alma de un insano se había volado a la luna. También
hoy son muchos los médicos y los policías que han observado
y estudiado el predominio de suicidios y otros signos de perturbación
emocional ante la luna llena. Algo hay en la luna que moviliza el miedo
y la sensación de extrañamiento, de la misma manera que
el sol nos relaja y nos consuela.
Tras esta breve exposición histórico/cultural acerca de
las cualidades esotéricas del Arcano que estamos estudiando, pasamos
seguidamente a referirnos a sus facetas adivinatoria e interpretativa.
La Luna hace referencia a cuestiones externas, a la vida superficial,
al mundo de las apariencias, a lo sensorial. Nos indica o señala
a las personas que tienen una fantasía exagerada y desbordante,
con ilusiones utópicas y casi fanáticas, acompañadas
de estructuras supersticiosas y de considerable pobreza de espíritu.
Cuando este Arcano se nos aparece de pie (del derecho) en una tirada del
Tarot, significa sueños, fantasías, ilusiones (que raras
veces se realizan), trastornos nerviosos, poca claridad y dudas acentuadas
que pueden provocar angustia en el momento de tomar una decisión
ante un problema grave o conflictivo.
En la vertiente sexual advierte a la persona de su tendencia de correr
en exceso tras amores ilusorios, lunáticos e inestables. Habla
también de relaciones secretas, amores con personas que se deben
moral y legalmente a otras, luchas por obtener el cónyuge de otra
persona, amores enfermizos o lunáticos.... Señala también
la falta de responsabilidad a la hora de elegir pareja, amores que acabarán
volviéndose contra uno, pérdida de la reputación
engendrada por problemas conyugales, aventuras pasajeras, relaciones sexuales
con parientes, fuerte atracción por los contactos prohibidos o
perversos, persona que se deja arrastrar por el instinto sexual sin tener
en cuenta otras consideraciones morales o éticas.
Cuando este naipe surge sobre el tapete en posición invertida (del
revés) está indicando un estado pasajero de alteración
nerviosa o psíquica.
También se referirá a depresiones profundas, temores infundados,
enfermedades imaginarias, falta de valor, mitomanía, brotes histéricos
o neuróticos, trabajo o negocio que no darán beneficio e
imprudencias que pueden costarnos muy caras.