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Corresponde a la letra Ghimel del alfabeto hebreo y al signo astrológico
zodiacal de Sagitario. El análisis de esta carta es el siguiente:
Progreso femenino, acción, fecundidad, logros, madre, hermana,
esposa, matrimonio, hijos, influencia femenina, riqueza, prodigalidad,
capaz de influir en otros, jefe, mujer de negocios, equilibrada, práctica,
decisiva, intuitiva, y así estaríamos muchas horas.
Este arcano simboliza la naturaleza divina, a la Gran Diosa Madre, a la
fecundidad de la tierra.... En su aspecto fértil o fecundo es la
representación de la diosa Venus (Afrodita), y en el aspecto de
la Madre Naturaleza, es Démeter (Ceres), la diosa de la siega,
la que hace germinar la simiente. En conjunto representa la responsabilidad
de la mujer y su laboriosidad, su sentido maternal; de ahí que
la figura de La Emperatriz parezca la de la maternidad. Las dos alas personifican
su alta dosis de espiritualidad y protección divina. Y el cetro
y el escudo su autoridad en la familia y en la sociedad.
Es un naipe que simboliza la iniciativa, la responsabilidad, las altas
ambiciones, los proyectos elevados, el carácter fuerte, la fertilidad
(tanto en ideas, proyectos, beneficios, como en maternidad), la elegancia
para sortear dificultades y obstáculos, el afán de superación
de beneficios en los negocios, la búsqueda del confort y de la
riqueza, necesidad de sobresalir y capacidad para progresar o mejorar
cualquier empresa y proyecto. En ocasiones simboliza a la mujer que gasta
excesivamente en querer destacar o figurar, que despilfarra en vestidos
lujosos, fiestas de sociedad. Es una carta que tanto puede representar
a la consultante, como a la madre, la hermana, hijos/as, por lo que se
deben hacer preguntas muy concretas y no ambiguas, para que la respuesta
del Tarot quede clara en todo momento. Cuando este naipe sale invertido
en una tirada, puede hablar de esterilidad, pérdidas de bienes
o propiedades, indecisión cobardía, bajos placeres sexuales,
irresponsabilidad, infelicidad, abulia, peligros con el agua(mar, lluvia,
piscinas, inundaciones), falta de armonía conyugal, proyectos o
negocios que no dan beneficios o despilfarro por el afán de querer
erigirse en protagonista de las situaciones y esquemas de la vida cotidiana.
Por supuesto, al igual que ocurre con el resto de los Arcanos Mayores,
el hecho de que La Emperatriz aparezca del derecho o invertida no es indicativo
de que el consultante/a, tenga vicios o defectos eternos, sino que en
el tiempo en que efectúa la consulta es así; el mensaje
del inconsciente se refiere siempre a un momento concreto y determinado.
Y, a posteriori, según la actuación de la persona, los naipes
pueden ser otros, porque han cambiado las circunstancias o el consultante
ha mejorado en su proceder. Resumiendo; es una buena carta, y mejor todavía
si ésta le sale a una mujer, particularmente a mí me gusta
mucho. Y nada más, decirte que la próxima semana le toca
al Emperador, (me colé la pasada semana al decir que a esta correspondía
dicha carta. Y colorín colorado esta carta se ha acabado.
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