Corresponde a la letra Lamed del alfabeto hebreo y pertenece al signo
astrológico de Tauro.
Síntesis: Carta más bien; negativa, vida en suspenso, transición,
apatía y torpeza, aburrimiento, abandono, sacrificio, arrepentimiento,
reajuste, regeneración, mejora, rendición.
El Arcano de El Colgado, del ahorcado, el suspendido, de la picota, en
su simbolismo de iniciación a través del sacrificio o martirio,
representa al dios escandinavo Odín, que se colgó del Fresno
del Mundo para descubrir los secretos místicos, así como
Perseo, que mató a la Medusa y libertó a Andrómeda
después de muchos sacrificios. También es un naipe que simboliza
los sacrificios de Mitra, así como los de Attis, cuyas efigie era
colgada de los árboles en el Asia Menor para recordar su sacrificio.
Cuando esta carta se nos presenta del derecho o sea el colgado boca abajo
puede decirse que es ambivalente en el sentido de que es posible tomar
sus valores como positivos o negativos, según el resto de naipes
que le acompañen en la tirada. En un principio es un Arcano cuya
figura la de un hombre colgado por el tobillo izquierdo (en algunos Tarot,
como el de Cagliostro, es un hombre ahorcado) da la idea de inmovilidad,
de falta de libertad o movimiento, lo cual significa que la situación
que ha motivado la pregunta seguirá estacionaria, sin cambios.
En este plano, por tanto, suele indicar paciencia, vida rutinaria, que
seguirá manteniéndose la situación a base de sacrificios...
En el caso de interrogar acerca del dinero o de un empleo, se mantendrá
el individuo en el mismo cargo o la situación económica
seguirá estática.
Como consejero, es un naipe que recomienda no mover un asunto, sino que
es mejor dejarlo colgado, tal como está. Relacionada con el dinero,
evidencia que se irá justo (con el cinturón apretado), que
tanto como se gane se gastará. Pero, en el caso de pregunta difícil
sobre negocios o situación financiera, si El Colgado aparece en
compañía de cartas como La Muerte y La Torre, está
advirtiendo de graves quebrantos o pérdidas e, incluso, de detención
o procesos.
Es una carta de una u otra forma, relacionada con el sacrificio, abnegación,
sumisión (a circunstancias o doctrinas), renuncia de lo material
para aprender a vislumbrar otros valores espirituales, aprender a constatar
la realidad sacrificando los ensueños e ilusiones descontroladas,
ataduras y obligaciones de las que uno no puede desprenderse, renunciamiento
y pruebas. También pronostica un período de calma entre
dos acontecimientos nuevos, preparación para renacer a una nueva
vida o dinamismo, que es el momento de pararse a reflexionar sobre las
propias actuaciones y ver si más adelante será necesario
cambiar de rumbo o proyectos, apatía y período de transición
(que se mantiene el equilibrio entre una tendencia y otra, entre una y
otra oportunidad.
En el área sexual suele reflejar situaciones frías o estancadas
tanto en lo sentimental como en lo conyugal. Si la pregunta la hace una
persona casada: continuará el matrimonio aunque la intimidad sexual
esté deteriorada, estancada o fría. Si la hace un soltero:
se mantendrá en ese mismo estado durante los próximos meses.
Si es un proceso de divorcio o separación los trámites marcharán
con lentitud o quedarán detenidos.
Cuando en una tirada del Tarot, este Arcano se nos presenta en posición
invertida puede referirse a asuntos, teorías o doctrinas, que no
se podrán poner en movimiento. Promesas o compromisos que no se
cumplirán. Ayudas que no tendrán carta de presencia o que
se retrasarán muchísimo. Colaboraciones que no se concretarán.
También se estará refiriendo, del revés, a sacrificios
inútiles, fanatismos peligrosos, ingratitudes, poca disponibilidad
económica, salud inestable, agravamiento, complicaciones en la
tensión arterial y aparato circulatorio, problema de varices, gota,
o afecciones del aparato locomotor y complicaciones en la estabilidad
afectiva y familiar. Siguiendo en su posición invertida, El Colgado
nos habla asimismo de problemas en el trabajo, materialismo negativo,
proyectos abordados, riesgo de ser víctima de calumnias o acusaciones
injustas, inestabilidad mental y emotiva, fantasía o ilusiones
peligrosas, melancolía neurótica, falta de estabilidad o
equilibrio interior, problemas sexuales y de adaptación al entorno.
Resumiendo: Carta bastante negativa, incluso si ésta sale a favor,
(desde luego que mucho menos)