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| A través del tiempo y el espacio
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Detalle de dos de las más de sesenta obras de la muestra Foto: Lluis Milián / Diari de Tarragona
JUDIT PINAZO | Elaborar una exposición que repase lo mejor de una trayectoria de setenta años es complicado, pero no imposible. Ejemplo de ello es la muestra que se inauguró ayer por la tarde en el Museu d'Art Modern de Tarragona, bajo el título Rubio. A través del tiempo y el espacio. Una retrospectiva de la obra del pintor y grabador de Calatayud, afincado en Tarragona, Mariano Rubio. Un total de sesenta obras reflejan la amplia variedad de temáticas pictóricas y de grabado que han ido conformando su obra. Unas obras que siempre han tenido un denominador común, la reflexión sobre el tiempo.
El recorrido por la muestra, lejos de ser cronológico, se centra en las temáticas predilectas del artista y según el propio Rubio "a través de distintos estados de ánimo". Los paisajes de ciudades como Tarragona y Calatayud son parte muy importante en su producción. Dos ciudades con una gran vinculación histórica -con la romanidad y el mundo clásico- que han sido fuente de inspiración en sus telas o planchas. También lo es la figura humana. Un hombre a quien hace partícipe de cualquiera de las temáticas que le interesan.
Realismo, bodegones, paisajes, la figura humana y en última instancia el realismo del cosmos. Una temática en la que el artista ha profundizado en los últimos tiempos y que se refleja en el último tramo del recorrido expositivo. "Hemos intentado hacer un resumen equilibrado de mi obra y acabar el recorrido con la última temática en la que me he sumergido, el realismo del cosmos, para que entre como un realismo más de la pintura", asevera Rubio. Cuando se le pregunta sobre una definición de su estilo, Rubio prefiere hablar de personalidad. Un aspecto clave en la obra de un pintor. Y es que según Rubio, aún siendo distinta una obra de la otra, en técnicas, en momentos o en tamaños, una pieza debe siempre saber identificarse con el autor, tener personalidad propia.
Para Rubio, quien ha recibido a lo largo de su carrera numerosos reconocimientos -entre ellos destaca especialmente el de "Maestro del Grabado" otorgado en 1991 por la Generalitat de Catalunya, o el Premio Goya, que recibió en el año 2000 de manos del presidente del gobierno de Aragón-, se pueden dar saltos en los estilos sin perder el carácter. "El estilo no debe condicionarte ni esclavizarte de tal manera que no te permita expresar otras cosas, porque se corre el peligro de copiarse continuamente a uno mismo", asegura.
Criado en el núcleo de una familia de docentes, cabe destacar también la faceta como profesor del artista. Ha ejercido en diferentes centros de formación profesional y escuelas, entre las que destaca su paso por la Escola d'Art i Disseny de la Diputació de Tarragona, como profesor de Historia del Arte, entre otras.
Rubio, muy satisfecho con su faceta de docente, asegura haber sido un buen profesor "con alumnos satisfechos y con los que guardo excelentes relaciones de amistad". Además apunta que en su trabajo como pintor "siempre estoy buscando algo nuevo que ofrecer a mis alumnos".
La exposición se complementa con la edición de una monografía bajo el mismo título que la muestra elaborada por José Verón y la Diputació de Tarragona.
Diari de Tarragona (21-9-2009)
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