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| Especies amenazadas: Centaurea pinnata
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EDUARDO VIÑULES COBOS | Algo de ilusión se le despierta a uno cuando la conservación de la biodiversidad elige y reconoce la amenaza que se cierne sobre ciertas plantas que no son precisamente el prototipo de la belleza.
Así podría ser el caso de un cardo que únicamente crece en las montañas del Sistema Ibérico, la Centaurea pinnata. Esta planta fue precisamente clasificada en el año 1990 con la categoría de 'En peligro de extinción' dentro del Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. Y así se la recogió tiempo después en el catálogo aragonés mediante un decreto autonómico de marzo de 2005. También queda recogida en el Anexo II y IV de la Directiva Hábitats de la Unión Europea, además de cómo una especie 'Vulnerable' en la Lista Roja Vascular Española.
La primera persona que se fijó en esta planta fue Benito Vicioso Trigo, un químico bilbilitano nacido en 1850, que junto a su hijo Carlos Vicioso desarrolló una intensa labor de recolección, reconocimiento e investigación botánica en las sierra ibéricas del Moncayo y en el entorno de Calatayud. Además de describir otras especies vegetales silvestres exclusivas de la zona -como Limonium viciosoi o Biscutella biltilitana-, este miembro de la Sociedad Aragonesa de Ciencias Naturales publicaría en el año 1906 la descripción de dicha Centaurea.
Eso sí, a más de uno nos parece una planta bonita, hermosa. Y, lo más importante, que sea como sea, guapa o fea, orquídea o cardo, sabemos que como especie viva que es está cumpliendo con su función ecológica en la naturaleza con la misma dignidad que muchas otras especies botánicas. La Centaurea pinnata, ese cardo que florece en los meses de junio y julio solamente en los montes ibéricos de la provincia de Zaragoza, es un eslabón más en la cadena ecológica de nuestros montes.
FICHA
Nombre vulgar No tiene.
Nombre científico Centaurea pinnata.
Categoría de amenazada en el Catálogo Aragonés de Especies Amenazadas En peligro de extinción.
Factores de amenaza Aunque parece que sus poblaciones son mayores que las estimaciones y censos elaborados años atrás, el Atlas de la Flora de Aragón reseña que se trata de una planta con un área de distribución muy restringida, sólo conocida en territorio aragonés, y por ello es responsabilidad de nuestra Administración velar por su conservación: "El grado de máxima amenaza con que figura en el actual catálogo no ha de rebajarse, a no ser que haya estudios que aconsejen lo contrario".
Aunque sus poblaciones no poseen un problema grave a escala global, algunos botánicos han advertido de la amenaza que corren los ejemplares hallados en suelos de yesos debido a ciertas obras humanas.
Medidas de conservación Expertos botánicos recomiendan recoger aquenios para el cultivo y propagación, con vistas a posibles reintroducciones. Sus poblaciones están protegidas dentro de vario LIC (Lugares de Importancia Comunitaria), aunque también se recomienda dotar de una figura de mayor protección a la Sierras de Vicor, la Virgen, Santa Cruz y Pardos.
Hábitat Sustratos rocosos de sierras y montes ibéricos de suelo silíceo -pizarras-, apareciendo también en terrenos de calizas e incluso yesos. Vive entre los 520 y los 1.430 metros de altitud.
Distribución en Aragón Es un endemismo ibérico, aragonés y de la provincia de Zaragoza, presente en las sierras de Armantes, la Virgen, Algairén, Pardos y Santa Cruz, además de en La Cocha -cerca de Calatayud-. Existe así mismo una pequeña población en Sierra Menera (Teruel).
Heraldo de Aragón (Frontera Azul, 29-2-2009)
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