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Las comarcas de Aragón 'combaten' la crisis con los servicios y la agricultura
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R.L.B./AGENCIAS | Cómo está afectando la crisis a las comarcas? La respuesta es diferente, en función de la zona de la que hablemos. La conclusión más clara es que las demarcaciones territoriales situadas en la zona oriental de Huesca y las más próximas a las tres capitales aragonesas afrontan mejor la dura recesión desde que se precipitó hace un año. Así se desprende del estudio el Anuario de las Comarcas de Aragón 2009, elaborado por la Fundación Economía Aragonesa (Fundear), y que fue presentado ayer en Zaragoza por su director, José María Serrano, y el consejero de Justicia, Interior y Política Territorial del Gobierno de Aragón, Rogelio Silva.
Un total de 17 de las 33 comarcas tienen tasas de crecimiento negativas, siendo Cuencas Mineras, Campo de Belchite y Tarazona y El Moncayo las que presentan caídas más acusadas. De las comarcas con variaciones positivas, únicamente Bajo Aragón-Caspe y La Ribagorza presentan un crecimiento superior al 4%. En cuanto a los sectores de actividad, se observa un mayor peso de los afilados a la Seguridad Social en servicios, con el 61,04% de los trabajadores. Le siguen el sector industrial (20,49%), el de la construcción (12,08%) y el sector agrícola (6,38%).
Es en el sector de la construcción donde se registran las caídas más acusadas. Industria y Servicios también registran caídas importantes en un gran número de comarcas. Sin embargo, en 17 de las 33 comarcas aumenta la afiliación en el sector agrícola.
Proceso de terciarización
Serrano indicó que la crisis comenzó a cobrar fuerza en las comarcas durante 2008, lo que se ha traducido en un trasvase de población del campo a la ciudad, al contrario de lo que ocurrió en los años anteriores. La explicación hay que buscarla en la erosión que se ha producido en el empleo, principalmente masculino, por la caída del sector de la construcción y de la industria. No obstante, el ladrillo sigue siendo el segundo por importancia en las comarcas. Por ello, ha cobrado fuerza la agricultura y, principalmente, el sector servicios en algunas zonas de la geografía aragonesa.
Durante los años previos a la crisis la economía aragonesa se mostró muy dinámica, lo que se reflejó en un notable incremento de las actividades, a la vez que ha llevado a cabo un proceso de terciarización. Por concretar de alguna forma, el Anuario apunta que en las comarcas occidentales prima la actividad industrial, mientras que las que se ubican junto a las capitales de provincia y las situadas más al norte son básicamente terciarias.
Se corta la racha
Los datos de desempleo muestran un indudable cambio de tendencia con aumentos en el número de desempleados en todas las comarcas de Aragón. La evolución más desfavorable se produce en Alto Gállego, con un incremento del desempleo del 56,82%, frente a Sierra de Albarracín, con un aumento del 2,47%.
Si en los cuatro Anuarios de las Comarcas de Aragón precedentes, entre 2005 y 2008, los datos relativos a afiliación, contratación y desempleo mostraban una evolución positiva continuada en prácticamente todas las comarcas, esta trayectoria se trunca en 2009.
En 2008 en Aragón se registraron 103.830 afiliados, esta cifra implica una variación positiva respecto al año anterior, aunque significativamente menor a la observada en periodos anteriores. Además, la contratación en Aragón bajó, rompiendo la tendencia de continuo crecimiento experimentada durante los últimos años. La caída ha sido mayor para los hombres que para las mujeres por la crisis del sector inmobiliario y la industria.
El Periódico de Aragón (4-7-2009)
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