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| El rescate literario de un pontífice olvidado
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Benedicto XIII, el Papa Luna |
ENRIC FAUBEL. Castellón | Los argumentos con los que los escritores afamados o noveles aciertan a tejer sobre las páginas de sus obras han tenido las cunas más dispares. En esta ocasión, dos guardias civiles destinados en la Unidad Central Operativa (UCO) y con una gran experiencia en la investigación criminal han recuperado para los lectores los archivos "ya desclasificados" de un robo investigado por el Grupo de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil.
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El robo del cráneo del pontífice Benedicto XIII, más conocido como Papa Luna, cometido en 2000 en una casa palacio de la localidad zaragozana de Sabiñán y que meses después fue recuperado, es el hilo conductor de la trama.
La vida del Papa Luna estuvo marcada por la vehemencia con la que defendió su papado durante el Cisma de Occidente (1378-1417) y al que no renunció ni en su lecho de muerte ocurrida en 1423 en el castillo de Peñíscola, a pesar de que con ello, pagó con la excomunión dictada por el Pontífice de Roma.
Reyes y señores europeos enfrentados en torno a la figura de este hombre singular y brillante, a la par que tozudo e inquebrantable en la defensa de sus criterios, ven ahora bajo sus tumbas como la figura del hombre que hizo célebre la frase "se mantuvo en sus trece.", regresa del olvido al que a todo y a todos somete el tiempo, de la mano de los guardias civiles Jesús D. Pastor y Octavio Rani, que han decido plasmar en la novela Papa Luna 'El rescate de un Pontífice olvidado' la apasionante investigación que concluyó con la recuperación del cráneo sustraído.
"Los franceses separaron a culatazos la cabeza del resto del cuerpo y arrojaron sus pedazos al río Aranda a su paso por la localidad, recuperándose solamente su cráneo", según Pastor. La novela entrelaza pasado y presente. "Combina capítulos, que podrían definirse como de historia-ficción, con otros dedicados a la investigación del robo del cráneo y basados en todos y cada uno de los pormenores de la operación policial llevada a cabo por guardias civiles anónimos y que por razones obvias, en la novela, sus identidades han sido alteradas al igual que la de las personas investigadas", explicó.
Por el libro discurren "personajes desiguales, entre los que destaca la agente Valentina. Esta guardia civil no es amiga de normas y tiene como máxima que sólo ella es la guionista autorizada para conducir su vida", añade Rani. "Es una novela que mereció la pena escribir", según Rani. Y Pastor añade: " Creo sinceramente que incluso guardará buen recuerdo quien la lea".
La editorial Taberna Libraria última la publicación del libro. Hasta entonces, paciencia y no perdamos la cabeza.
Las Provincias (16-1-2010)
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