Nacido en El
Frasno (Zaragoza) en 1717. Su familia estaba afincada en Calatayud.
Ingresó carmelita en el convento
de la ciudad bilbilitana y pasó posteriormente a San José,
en Zaragoza, donde llegó a ser lector de Arte y Teología.
Desde 1776 ocupó los destinos de prior del convento de Santa Teresa,
en Tarazona, y Procurador general carmelita en Madrid. Fue también
predicacor del Rey y examinador el arzobispado de Toledo. Destacó
por sus ideas regalistas y de apoyo a la política borbónica
en materia religiosa. Carlos III lo propuso en 1778 para el obispado de
Córdoba de Tucumán (Argentina). Durante sus cinco años
de obispo reformó las Constituciones de la Universidad, entonces
encomendada a los franciscanos, encauzó su administración,
reorganizó el Seminario, fomentó la austeridad en la órdenes
religiosas femeninas y fundó una Casa para huérfanos. En
1784 fue nombrado arzobispo de Charcas o de La Plata (hoy Sucre, Bolivia).
Murió en esta última ciudad el año 1804.