Panteón de José
de Palafox,
en el desaparecido convento
de Dominicas,
obra del escultor |
(h.
1610 - Zaragoza, 1694). Es sin duda uno de los más importantes escultores
y arquitectos de retablos de Aragón en el siglo XVII. Perteneció
al gremio y tuvo taller propio en la parroquia de San Pablo, y posteriormente
en la de San Gil (calle del Coso). Intervino en el túmulo del príncipe
Baltasar Carlos (1646) y en el de Felipe III (1665). Recientemente, González
Hernández ha documentado como suyas las siguientes piezas: sepulcro
con magnífica estatua de alabastro de José
de Palafox para el convento
de dominicas de Calatayud, 1648-1649 (actualmente en el Museo
de Arte Sacro); sepulcro de fray Juan Cebrián para la iglesia
de las madres capuchinas de Zaragoza; y, por encargo del cabildo del Pilar,
para el platero Cubeles los modelos de las esculturas de San Joaquín
y la Virgen. Algo posterior es el busto de alabastro con cabeza romana
de Augusto o Tiberio en el Museo Provincial de Zaragoza (1664) y, en la
puerta antigua de la iglesia de San Gil, el relieve del Santísimo
Sacramento, también de mérito pero obra más mediocre,
quizá de taller. Documentado por Guadalupe Ferrández, sabemos
que ejecutó el retablo del beato Salvador de Orta para el convento
de trinitarios descalzos de Zaragoza, y casi con seguridad el de San Francisco
Javier para la parroquial de Binéfar (Huesca), ambos de 1684 (desaparecidos).
Su obra más conocida
es el baldaquino de la Asunción de la Virgen para la colegial de
Daroca, atribuida por Ponz a Francisco Franco (1682), lo que se ha venido
aceptando tradicionalmente, a pesar de que el conjunto en sí, muy
bello y efectista y de gran categoría, plantea problemas de evolución
y estilísticos, con diferencias acusadas entre el "tradicional"
adorno del dosel y la titular, absolutamente novedosa y sin precedentes
en nuestra escultura barroca aragonesa, con su color marfileño y
detalles dorados, con su gran peana sagrario que la soporta ingrávida
como si ascendiese a los cielos esta figura de delicadez clasicista con
protuberancias y escorzos de ritmos barrocos.
Francisco Franco se casó
con Brígida Miranda y tuvieron un hijo, Pedro, también escultor,
que murió el mismo año que su padre como consecuencia de
la famosa peste del año 1694. (Belén Boloqui Larraya)
|